Von der Leyen anuncia 200 millones para la energía nuclear: “Europa cometió un error estratégico al alejarse”

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado este martes que movilizará 200 millones de euros para la energía nuclear, en un momento en el que la Unión Europea vuelve preocuparse por su dependencia de las importaciones de petróleo y gas. “Europa cometió un error estratégico al alejarse de una fuente fiable y asequible de energía baja en emisiones”, ha afirmado en su discurso durante la cumbre nuclear organizada por Francia y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) que se celebra este martes en París.

La jefa del Ejecutivo comunitario ha señalado que los fondos se destinarán a apoyar la inversión privada en tecnologías innovadoras en este ámbito y ha propuesto una nueva estrategia para los llamados “reactores nucleares modulares pequeños”, con el objetivo de que estén en funcionamiento a principios de la década de 2030.

Según ha explicado luego la vicepresidenta y comisaria de Competencia, Teresa Ribera, su objetivo es apoyar a los Estados miembro que quieran “unir fuerzas y desarrollar estándares comunes” sobre estos reactores modulares pequeños, puesto que Bruselas “no puede intervenir en las políticas nacionales de energía”.

“La seguridad es lo más importante. Ha sido un largo camino revisando las condiciones de seguridad desde que ocurrió (el accidente de) Fukushima hace 15 años. Pero mirando al futuro, estas nuevas tecnologías deberían ser más flexibles y seguras para los consumidores y las comunidades alrededor”, ha afirmado la socialista española en la rueda de prensa de la Comisión.

El anuncio llega en un contexto de precios de la energía disparados desde que Estados Unidos e Israel atacaran Irán, que a su vez extendió el conflicto a los países del Golfo Pérsico. De acuerdo con Ribera, estos “shocks” demuestran que es necesario “acelerar la transición energética” por competitividad, seguridad energética y estabilidad económica.

Francia y la OIEA defienden la “independencia” de las nucleares

En la inauguración del acto en París, el jefe del Estado anfitrión, Emmanuel Macron, ha defendido la apuesta por la energía nuclear civil como un factor de “independencia”, puesto que el suministro de hidrocarburos puede usarse como “un instrumento de presión, incluso de desestabilización”. “La energía nuclear es clave para conciliar la independencia y, por tanto, la soberanía energética, la descarbonización y, por tanto, la neutralidad en carbono para 2050, y la competitividad y, por tanto, la creación de empleo en nuestras economías”, ha afirmado el presidente francés.

No obstante, la energía nuclear se rechaza desde posturas ecologistas porque en su producción genera residuos radioactivos, peligrosos para la salud y el medio ambiente durante miles de años. De hecho, dos activistas de Greenpeace han irrumpido en el escenario cuando Macron y el director de la OIEA, Rafael Grossi, saludaban a los jefes de Estado. Vestidos con trajes y corbatas negras, sostenían pancartas en las que se leía “Energía nuclear = inseguridad energética” y “La energía nuclear alimenta la guerra de Rusia”.

Como Macron, también Grossi ha asegurado este martes que la energía nuclear es una “fuente de soberanía” tras años en los que su financiación se trataba como “una cosa delictiva”. “La energía nuclear es una fuente de soberanía y autonomía, a pesar de la actual situación y ciertas dependencias”, ha señalado el diplomático argentino que representa a la agencia de Naciones Unidas, si bien ha reconocido también “desafíos tecnológicos y medioambientales” con “un largo camino a recorrer”.

“No podemos esperar cuatro o cinco años para que las centrales obtengan sus permisos de instalación. Trabajamos en ello y tenemos confianza” en acelerar esos procesos, ha añadido.

Grecia explorará la energía nuclear, pero España reafirma su apuesta verde

Y en este contexto, han llegado otros anuncios de los países miembros, sumado al de von der Leyen. El primer ministro de Grecia, el conservador Kyriakos Mitsotakis, ha anunciado que su Gobierno estudiará el desarrollo de reactores nucleares de pequeña escala para contribuir a la combinación energética del país, que se basa en fuentes renovables e importaciones gasistas.

En España, en cambio, está en vigor un calendario de cierre, que prevé un apagón escalonado de los siete reactores activos en España entre 2027 y 2035. Recientemente, una proposición no de ley presentada por el PP y apoyada por Vox en el Congreso instó al Gobierno a postergar los plazos. Igualmente, las empresas propietarias de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), Iberdrola, Endesa y Naturgy, también han solicitado que se extienda su vida útil hasta junio de 2030.

Pero la “apuesta ganadora” del Ejecutivo de Pedro Sánchez sigue siendo la energía renovable. Así lo ha subrayado la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, que ha recordado este martes que las compañías eléctricas son las que “no han apostado por nueva inversión en generación nuclear” desde que en 2018 se les ha proporcionado un marco de certidumbre y estabilidad en favor de las verdes.

“La dependencia energética basada en combustibles fósiles es una clara vulnerabilidad y esa dependencia se convierte en un arma de guerra”, ha reconocido también la ministra, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, y ha querido mandar un mensaje de “tranquilidad” porque “la situación actual dista de la que vivimos por la guerra de Ucrania”.

Por su parte, Alemania, decidió igualmente eliminar de forma gradual las centrales nucleares ante la oposición pública y las preocupaciones de seguridad tras el desastre de Fukushima en 2011. Sus últimos reactores activos se apagaron ya en 2023, tras una decisión política que tomó la excanciller Angela Merkel, de la Unión Demócrata Cristiana, formación dentro del PP europeo a la que pertenece también Von der Leyen.

Ribera, sobre von der Leyen: “Está totalmente comprometida con el orden internacional”

La jefa del Ejecutivo comunitario está bajo escrutinio de la opinión pública desde que en la víspera asegurara que la UE “ya no puede ser la guardiana del orden del viejo mundo”, que “ha desaparecido y que no volverá”. Pese a que la UE “siempre” defenderá “el sistema basado en normas” —dijo—, ya no puede ceñirse solo a esa estructura para defender sus intereses, lo que ha provocado críticas políticas y enmiendas, como la del presidente del Consejo Europeo, António Costa, en defensa del orden internacional.

Preguntada por esta cuestión, Ribera ha cerrado filas: “Creo que es justo decir que quizás no fue la mejor forma de expresarse. Ella está totalmente comprometida con el orden internacional”, ha defendido, y ha aclarado que lo que se quería enfatizar es la necesidad de “prestar atención a otros muchos aspectos de la política exterior”.

La vicepresidenta ha recordado que la defensa del orden internacional es “la base del proyecto europeo desde hace décadas” y que debe seguir siendo un “elemento clave” para construir su seguridad, algo que comparten la mayoría de los países desde la Segunda Guerra Mundial.

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