El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha negado de forma tajante haber mantenido conversaciones con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, acerca del polémico proyecto para vender participaciones de la Copa del Mundo a fondos de inversión privados. En una rueda de prensa celebrada en la residencia oficial de Camp David, el mandatario estadounidense tomó distancia de la iniciativa de manera fulminante: “No sé nada al respecto de las intenciones de Infantino”, zanjó ante las preguntas de los periodistas.
Este desmarque de la Casa Blanca supone un demoledor revés político para el máximo dirigente del fútbol mundial. Las primeras informaciones sobre el caso apuntaban a que Infantino había tanteado la viabilidad del proyecto con círculos muy cercanos a la administración de Trump, con el objetivo de captar capitales en Nueva York vinculados a la familia Kushner.
El fin de “FIFA Forward Enterprise”: rebelión y boicot
La asfixiante presión ejercida por los estamentos políticos y deportivos ha obligado a la FIFA a capitular. El organismo internacional ha emitido un comunicado oficial en el que descarta por completo y entierra el plan de privatización, el cual pretendía transformar de raíz la gobernanza del deporte rey a través de las siguientes claves:
- La oferta rechazada: El plan consistía en segregar los derechos comerciales del Mundial en una nueva filial valorada en 20.000 millones de dólares. La intención de Infantino era colocar entre el 20% y el 30% de las acciones en manos de inversores privados. Para blindar el apoyo político, planeaba repartir títulos de propiedad a las 211 federaciones miembro, garantizándoles un ingreso inmediato de 50 millones de dólares a cada una.
- El boicot de la UEFA y las confederaciones: La propuesta provocó un cisma sin precedentes. La UEFA lideró una rebelión frontal, amenazando formalmente con retirar a sus 55 selecciones nacionales de todas las competiciones organizadas por la FIFA. El bloque de rechazo se consolidó rápidamente con la adhesión de la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC).
- Dimisión en la cúpula: La crisis interna se cobró una víctima de alto nivel con la renuncia inmediata de Carlos Cordeiro, principal asesor de Infantino y pieza clave en el engranaje entre la FIFA y la Casa Blanca de cara a los próximos torneos. Cordeiro calificó el proyecto de privatización como “un mal negocio para el fútbol”.
Infantino, debilitado ante la reelección
Obligado a dar marcha atrás para evitar un colapso institucional, Gianni Infantino queda en una posición de extrema debilidad al frente del organismo. Aunque tiene previsto buscar un cuarto mandato en el Congreso de la FIFA que se celebrará en marzo, las confederaciones de mayor peso en el panorama internacional ya han advertido de que la confianza en su liderazgo se ha quebrado de forma irreversible.




