El régimen talibán ha anunciado un plan estratégico para modernizar sus fuerzas armadas y desarrollar sus capacidades de ciberseguridad. Los ministros de Defensa e Interior presentaron oficialmente la iniciativa durante los actos de conmemoración del 107.º aniversario de la independencia del país.
El ministro de Defensa, Mohammad Yaqoob Mujahid, detalló que el objetivo prioritario es equipar al ejército con tecnologías avanzadas. Se busca fortalecer tanto las capacidades terrestres como las aéreas para neutralizar amenazas emergentes. Esta estrategia coincide con el reciente acuerdo de cooperación técnica y militar firmado con el Gobierno de Rusia, orientado al mantenimiento de aeronaves y sistemas de defensa.
Por su parte, el ministro del Interior, Sirajuddin Haqqani, enfatizó la necesidad urgente de proteger la infraestructura digital del Estado. “Hoy las guerras no se libran únicamente en el campo de batalla físico; la información y la tecnología son ya parte de la seguridad nacional”, declaró Haqqani. El plan contempla la formación inmediata de especialistas para blindar los sistemas gubernamentales frente a posibles ciberataques.
Este anuncio consolida la tendencia del Gobierno de facto de priorizar el gasto en defensa y seguridad desde su regreso al poder. Sin embargo, la inversión se produce en un escenario de profunda crisis socioeconómica. Informes recientes del Banco Mundial advierten sobre el deterioro continuo de los servicios públicos esenciales, el aumento de la pobreza y la caída del PIB per cápita en el territorio afgano.




