El debate por el futuro energético de Estados Unidos volvió a encenderse después de que la campaña de Donald Trump anunciara una propuesta para ampliar la perforación petrolera en alta mar.
La iniciativa, cuestionada por ambientalistas y economistas, provocó una reacción inmediata en California, uno de los estados más comprometidos con la transición hacia energías limpias. Y el primero en responder fue el gobernador Gavin Newsom.
La respuesta de Newsom no se limitó a un comentario político. Su declaración oficial, publicada por la Oficina del Gobernador, explica por qué para California la medida sería especialmente dañina.
El gobernador Newsom emite una declaración sobre la absurda propuesta de perforación petrolera en alta mar de Trump
La tensión entre California y la administración Trump no es nueva, pero este anuncio volvió a colocar al estado en una posición de resistencia. Durante años, California ha impulsado políticas para reducir emisiones, fortalecer la energía renovable y limitar la explotación petrolera.
La idea de expandir perforaciones frente a sus costas representa, según las autoridades estatales, un retroceso que puede tener consecuencias ambientales y económicas profundas.
En su declaración, Newsom calificó la propuesta de Trump como un “engaño” que busca vender una falsa promesa de seguridad energética. El mandatario subrayó que aumentar la perforación petrolera no reduce costos para los consumidores ni garantiza estabilidad a largo plazo.
Por el contrario, prolonga la dependencia de combustibles fósiles en un momento en que el mundo avanza hacia alternativas más limpias y eficientes.
Según el comunicado oficial, la perforación en alta mar implica riesgos que ya se han visto en catástrofes como el derrame de Deepwater Horizon en el Golfo de México. Newsom advirtió que un solo accidente frente a las costas de California podría devastar ecosistemas marinos, afectar el turismo y perjudicar industrias clave como la pesca.
El gobernador también señaló que la propuesta de Trump “ignora completamente el consenso científico” sobre el impacto del petróleo en la crisis climática. Para su administración, seguir expandiendo esta industria es incompatible con los compromisos de reducción de emisiones que Estados Unidos necesita cumplir en la próxima década.
Otro aspecto relevante en la declaración es el económico. Newsom sostuvo que las energías renovables generan más empleos estables y mejor remunerados que la industria petrolera tradicional. En su visión, apostar por la perforación equivale a frenar el crecimiento de sectores emergentes como la energía solar, la eólica y la electrificación del transporte.
La declaración también menciona a las comunidades costeras, que serían las primeras afectadas por cualquier expansión petrolera. Muchas de estas comunidades han invertido en infraestructura turística y ambiental que depende directamente de la preservación del litoral. Un derrame, incluso pequeño, podría alterar la economía local durante años.
Newsom cerró su comunicado reafirmando la postura histórica de California: el estado no permitirá nuevas perforaciones en sus aguas y seguirá luchando contra iniciativas federales que pongan en riesgo su ambiente.
Aunque la propuesta de Trump aún debe atravesar múltiples etapas, el gobernador dejó claro que California usará todas las herramientas legales y políticas a su alcance para impedir su implementación.
Para la administración estatal, este episodio vuelve a mostrar la tensión entre dos modelos de país: uno basado en combustibles fósiles, y otro enfocado en energías limpias. Y, según Newsom, el futuro no está en duda.




