Un juez dictamina que San Francisco puede retirar la controvertida fuente brutalista.

Un capítulo histórico y controvertido de la arquitectura de San Francisco está llegando a su fin. El juez del Tribunal Superior, Jeffrey Ross, dictaminó este 8 de abril de 2026 que la ciudad puede proceder con el desmantelamiento de la Fuente Vaillancourt, la masiva estructura brutalista que ha dividido opiniones en la Plaza Embarcadero durante más de medio siglo.
Un riesgo para la seguridad pública
El fallo judicial se produce tras una batalla legal con el grupo conservacionista “Friends of the Plaza”. El juez Ross desestimó la solicitud de una medida cautelar para detener la obra, aceptando el argumento de la ciudad de que la fuente de 710 toneladas representa un “peligro inminente”.
Informes técnicos presentados ante el tribunal revelaron un estado crítico de deterioro estructural, corrosión avanzada y la presencia de materiales peligrosos como asbesto y plomo. Mientras que restaurar la fuente costaría unos $29 millones de dólares, el plan de retiro y almacenamiento se estima en $4.4 millones.
Adiós a un ícono del brutalismo
Diseñada por el artista canadiense Armand Vaillancourt e inaugurada en 1971, la fuente —descrita alguna vez por críticos como un monumento “grotesco”— ha sido escenario de momentos icónicos, como el concierto gratuito de U2 en 1987, donde Bono fue arrestado tras realizar un grafiti en la estructura.
El futuro de la Plaza Embarcadero
El retiro de la fuente es la pieza central de un ambicioso proyecto de renovación de $32.5 millones que busca transformar la plaza en un espacio público moderno con áreas de picnic y escenarios.
Aunque la estructura será desarmada y guardada por un periodo de tres a cuatro años para evaluar su posible reubicación, el destino final de la obra se decidirá en un juicio programado para agosto de 2026. Por ahora, las grúas se preparan para remover el laberinto de concreto que, para muchos, era una herida visual en el frente marítimo de la ciudad.

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