El presidente Donald Trump ha dado un paso firme en su promesa de campaña al incluir formalmente en su propuesta de presupuesto para el año fiscal 2027 una partida de 152 millones de dólares destinados a la rehabilitación y reapertura de la histórica isla de Alcatraz como cárcel federal.
Un bastión para los “más peligrosos”
El plan busca transformar la antigua atracción turística de San Francisco en un centro penitenciario de “última generación”. Según los detalles de la propuesta, la administración pretende utilizar las instalaciones para albergar a los criminales más violentos del país, así como a inmigrantes indocumentados con antecedentes penales graves.
El mandatario reiteró que la seguridad nacional es la prioridad detrás de este movimiento, el cual sería coordinado conjuntamente por la Oficina Federal de Prisiones, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Desafíos logísticos y financieros
A pesar del entusiasmo de la Casa Blanca, el proyecto enfrenta obstáculos significativos:
- Costos operativos: Alcatraz cerró originalmente en 1963 debido a que sus costos de mantenimiento eran tres veces más altos que los de otras prisiones federales.
- Oposición política: Sectores del Congreso han cuestionado la viabilidad del gasto, sugiriendo que los fondos deberían destinarse a aliviar los precios del combustible o fortalecer la economía.
- Turismo: La isla, actualmente bajo el Servicio de Parques Nacionales, es uno de los destinos más visitados de California, y su cierre al público impactaría la economía local.
Antecedentes
Este anuncio es una evolución de las intenciones expresadas por Trump en mayo de 2025. Con esta solicitud formal de fondos, el Ejecutivo busca proyectar una imagen de “mano dura” contra el crimen, marcando un cambio radical en el uso de monumentos históricos nacionales.




