Corea del Norte rechaza abandonar las armas nucleares y recuerda que no está en el Tratado de No Proliferación

En un mensaje que entierra cualquier expectativa de diálogo a corto plazo, el Gobierno de Corea del Norte ha reafirmado este miércoles que no renunciará a sus armas nucleares bajo ninguna circunstancia. A través de un comunicado oficial, Pionyang ha recordado a la comunidad internacional que no reconoce la autoridad del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), consolidando su posición como una potencia atómica de facto y fuera de todo control externo.
El embajador norcoreano ante las Naciones Unidas, Kim Song, fue el encargado de transmitir la postura del régimen, subrayando que el derecho a poseer armamento nuclear está integrado en la propia Constitución del país. Según el diplomático, cualquier exigencia de desnuclearización por parte de potencias extranjeras supone una “violación flagrante” de su soberanía nacional y un intento de privar al país de su “derecho a la existencia”.
Fuera del marco legal internacional
Uno de los puntos más tensos de la declaración fue la referencia al TNP, el acuerdo global diseñado para prevenir la propagación de armas nucleares. Corea del Norte, que anunció su retirada del tratado en 2003, insistió en que su estatus actual es “irreversible” y que no se siente vinculada por ninguna de sus normativas.
“La República Popular Democrática de Corea no es un Estado miembro del TNP y, por tanto, no tiene obligaciones jurídicas con este instrumento”, señaló el comunicado. Esta afirmación busca cerrar la puerta a las inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y a cualquier negociación que parta de la premisa del desarme.
Respuesta al eje Washington-Seúl-Tokio
Esta reafirmación llega como respuesta directa a las recientes declaraciones conjuntas de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, quienes durante una reunión en el marco de la OTAN instaron a Pionyang a iniciar un proceso de desnuclearización completa, verificable e irreversible.
La influyente hermana del líder norcoreano, Kim Yo-jong, calificó esta petición como un “sueño delirante” y advirtió que el país seguirá fortaleciendo su capacidad de disuasión mientras persistan las maniobras militares conjuntas en la península.
Crecimiento del arsenal
Mientras la diplomacia se estanca, informes de inteligencia sugieren que Corea del Norte ha acelerado la producción de materiales fisibles en su complejo de Yongbyon. El rechazo frontal al TNP confirma que Pionyang ha pasado de utilizar su programa nuclear como una herramienta de negociación a considerarlo un pilar estratégico innegociable de su seguridad nacional, elevando la tensión en el noreste de Asia a niveles no vistos en años.
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